Tuesday, February 12, 2013

1. Par de líneas tristes acerca de la renuncia del Papa:

¿A quién entre todos nosotros no le sigue doliendo la honda herida provocada por el hecho de que los reyes magos sean los padres?

La renuncia del Papa es, antes que nada, historia. “Es como el cometa Halley” dijo bien mi novia anoche. Y es que sí, a ninguno de los involucrados nos volverá a tocar presenciar algo siquiera parecido. Yo calculo que las razones de Benedicto son las correctas, vaya: el hombre por encima de su cargo. Que se trate de un cargo sagrado es lo que vuelve a esto más complejo y doloroso de lo que parece.

No estoy generalizando pero me parece que un porcentaje alto de mexicanos fuimos educados temiendo a las lesiones del carpintero y dando por verdad que antes que pasara el Papa Viajero por la calle, se sentía una vibra mágica. Una especie de airecito. Generalizo sí, cuando digo que estamos en una fase de cruenta crisis espiritual y que este abandono de cargo sólo sirve para subrayarla y subrayarnos. Huérfanos de dios.

Pero creer tanto en el paraíso prometido como en el infierno y sus suplicios es, básicamente, una cursilería, ¿no?

Es como creer en Papá Noel o en las Tortugas Ninja o en las habichuelas mágicas. El problema es cuando muere irremediablemente el símbolo. Ayer fue un día triste. A lo mejor no tan inconscientemente notamos que algo se había roto. El ocaso de una de nuestras más arraigadas infancias. Lo que son peras o son manzanas (es evidente que estoy improvisando): hoy, en este momento, en este día… carecemos de un representante de dios en la tierra.

La opción pronta es entregarse al pitorreo. Conmemorar la renuncia papal por medio del humor. “Es que así es el mexicano…” va a acotar Televisa. Lo más probable es que ya mañana se nos olvide que el Papa renunció porque hay una banda de perros con cuchillo en Iztapalapa o porque tal o cuál actriz tiene dislexia o porque hay un gatito con ojos saltones o porque saldrá el iPhone 8. Nos tocó vivir en días vertiginosos.

Renunció el papa, o como a mí me gusta llamarlo: el oficial inicio del siglo 21.


2. Material adicional recomendado:

El extraordinario film "Habemus Papam" de Nanni Moretti.
"Senectud" de Ítalo Svevo.
"La muerte en Venecia" de Thomas Mann.

Monday, February 11, 2013

Friday, February 08, 2013

1. De los muchos, varios problemas que tienen los artistas visuales hoy en día, destaco uno: cualquier cosa que hagan puede ser mal adaptada con fines publicitarios, con fines serenamente idiotas. Nada dura siendo bello más de un par de días, incluso segundos. Y "bello" nomás es un decir: