Sunday, July 31, 2011

1. Escribí una novela y se llama "Balas en los ojos".


Es la de la derecha.

2. De repente sucede (cada vez menos) que me encuentro a alguien en la calle y me dice: soy fan de tu blog. Si me agarran sobrio suelo responder siempre de la misma manera: no, no eres fan. Eres lector. O lectora. Con la publicación de mi libro esa respuesta tendrá más sentido. Entenderán que muchas de las ideas que he ido pergueñando en esta bitácora aparecen novelizadas en el texto que, según entiendo, ya está a la venta en todas las librerías de méxico esta semana y entrará a samborns también en breve. Ojalá se interesen en leerlo. Cualquier duda aquí ando. Gracias de antemano.

3. La sinopsis del libro que aparece en la espalda del ejemplar es la siguiente:

Wednesday, July 27, 2011

1.


2. Las orillas de internet: primera parte (aunque quién sabe si redacte una segunda)

La materia prima del internet es el hombre. En este rectángulo inquieto (prisión) acumulamos nuestros pensamientos diarios, mantenemos un registro visual de nuestros días, expresamos las partes más públicas de nuestros queridos diarios, subrayamos "yo tomo fotos", "yo escribo sobre mi insomnio", etc... ¿entonces por qué es un medio tan inhumano? es verdad eso de que no hay mejor tema de conversación que uno mismo. Es cierto que cualquier ser humano podría escribir la novela más increíble con sólo hablar de sí mismo. ¿Y luego? ¿Qué pasó?

Internet no es la eternidad. Creo que ya había comentado que una vez le pregunté a un matemático (con cuya hija perdí la virginidad) que cuál era el límite del internet y su respuesta me fulminó: me dijo que internet se acababa cuando ya no hubiera más seres humanos que pudieran conectarse. Es decir: los límites de esta madre son las manos que lo usan. Internet depende de que sigamos gestando especie.

En Internet está la información, no ya el conocimiento.

Dice Mishima que si la razón se tomara un break no habría mejor alimento para conmoverla que un glimpse de todo. Un paisaje que abarque todo lo habido y por haber. Un aleph acaso. También en otra ocasión comentaba que youtube se me hacía un aleph pero chafa, es decir: teniendo la capacidad de ver todas las hormigas del imperio romano decidimos ver a un gatito bebé cayéndose por la escalera.

Internet no es un mar vasto.

Pero, al mismo tiempo, sí es incalculablemente inmenso. Trato de cerrar los ojos y pensar en cómo luciría TODO el internet. Es como un rompecabezas inmenso y tenemos las piezas por montes en el suelo. De la misma manera en que se resuelve un puzzle, para concretar la totalidad del internet tiene que empezarse con las orillas.

Aquí nos metemos en otro pedo. La otra noche estaba disfrutando de una actriz porno que realizaba auténticas acrobacias sin que el pene en turno la deshabitara. Cuando terminamos -a la par (obvio)- miré la pantallita de baja calidad y le dije: "tus senos no son la orilla de internet"

Tampoco lo eran sus mejillas mequeadas, ni el mail del rey africano que necesita depositemos dólares para que abandone su nación y nos comparta sus riquezas, ni todo el anime, ni millones de parejas sonriendo para la cámara ni fotografías antiguas del graffitti que hicieron anoche en ny, ni este post ni ningún post ni la vida de nadie registrada en breves líneas ni un tipo que no sabe conjugar verbos diciendo groserías a cámara ni enterarse que ahorita ya, en este segundo acaban de balacear un mall en sonora.

¿tons?






Tuesday, July 26, 2011

Friday, July 22, 2011

1. La humanidad, triste intento de especie.

Una prueba contundente de que estamos hechos con las patas es que somos muy dados a dar por sentado la belleza. Nos acostumbramos muy rápido a ella. El ejemplo contundente es lo que pasa con las canciones. Uno chotea cualquier rola con facilidad aterradora. Me requeteencabrona venir escuchando el Hail to the Thief y que sencillamente sea una música de fondo, cuando a verdad es que hace meses me tenía completamente entusiasmado. Lo oí, oí, oí, oí... hasta el hartazgo. Hasta que dejó de ser más importante que ubicar a la guapa del vagón del metro. Cuya belleza -dado el caso- también me hartaría en breve. No estamos diseñados para retener la hermosura natural de las cosas. Eso es re doloroso. La forma de ciertas nubes, una espalda de dama, la línea de una novela que provocó escalofríos, un beso que sabía a ron con coca, las prendas y la piel que siente como diurex... todo lo hermoso se esfuma.

:-(

Wednesday, July 20, 2011

Tuesday, July 19, 2011

1. ATMachine

Sunday, July 17, 2011

Wednesday, July 13, 2011

Monday, July 11, 2011

Thursday, July 07, 2011

1.






El dios del Antiguo testamento es muchas cosas pero sobre todo es un enojón mala-leche y mala-copas que inmediatamente me hace pensar en varios de los patrones empleadores que he padecido a lo largo de mis días perdidos. Es decir: mis días como asalariado. De empleados están llenas las calles. Ay, mis pajaritos enjaulados. El trabajo es un castigo. Un castigo divino, de hecho. Impuesto por Él gracias a que nuestros antepasados Adán y Eva se comieron la torta antes del recreo. Después del pecado original, se acabó la originalidad en el mundo y en cambio tenemos que anclarnos a prisiones de mamparas y sueldos quincenales con qué hacernos de suplementos sabor al fruto de la sabiduría.

"Maldita sea la tierra por tu culpa", dice Dios Padre en la 1ra. o 2da. página de la Biblia (depende la edición de cada quién), luego dice -con voz gangosa, obvio- algo como que los hombres estaremos condenados a trabajar la tierra para obtener sus frutos (a la mujer le incrementa los dolores de parto: es un ojete ese cabrón)

Y en efecto, encerrado en el piso seis de un edificio inteligente, aquella sentencia terrible se hace más que evidente. Reitero: trabajar es un castigo. De alguna manera entre la caza y la recolección y nuestros actuales empleos pasaron 21 siglos de almas en pena. Llámense arquitectos, contadores, periodistas o publicistas... Todos nos asumimos expulsados del paraíso al momento de checar tarjeta o llenar hojas de tiempo. La cola en el banco, la ira del jefe divorciàndose, las jetas de los oficinistas que van tarde agarràndose del tubo del metro, el tràfico en perifèrico: imàgenes del infierno contemporaneo. Los organigramas en las chambas también tienen arquitectura abismal.

Dije el otro día en el facebook que trabajar es tan de la chingada que hasta tengo ganas de comprarme ropa nueva y un iPhone y un caramel mocca.

Ya de mañana en ocho es quincena :-(

Monday, July 04, 2011

1.





Como otra vez soy un asalariado pedorrón tuve que medio ver el juego del tri vía actualizaciones de tuiter y en una página de esas que lo transmiten en la peor de las calidades probables. Me dio mucha risa que la transmisión dijera, a manera de marca de agua, que estaba en HD.

Está toda llena de melancolías bobas la vida moderna. Lo dije el otro día: humores involuntarios. Ahí está el pedo: siglo de humores involuntarios en el que hasta el màs pelòn se hace trenzas. Mi postura frente al HD es la misma: se trata de una innecesaria ociosidad, (ademàs Los Simpsons se ven re culeros en alta definición, no estàn padres los trazos) pero ahora que seguí el match en WorstHD me dio risa -repito- y esa risa era la de un hombre de inicios de siglo. Y por lo menos formo parte de un entorno... un entorno delirante y repleto de sinsentidos y chistes o sensaciones que caducan en segundos, pero un entorno despuès de todo. ni pedo.

Sunday, July 03, 2011

1. Desgracia.






Otra vez entré a trabajar.