Wednesday, March 31, 2010

Tuesday, March 30, 2010

1. De repente sí y de repente no, pero esta página me ha dado varias de las pocas cosas importantes de la vida: viejas, chupe y amigos. Un poco de dinero incluso. Nunca amor, afortunadamente. Gracias a Tamara Salvatrucha quien un día me preparó una sopa, dudo que lo recuerde. Gracias a Beto, quien jamás se quejó de que mis risotas no le permitieran dormir a su chica. Gracias a Julio Martínez Ríos que me permitió ver a Bob Dylan tan cerca como debe de contemplarse a un padre. Gracias a ciertos anónimos cuyas majaderías sí me afectaron. Gracias a Osiel y al Greñas, pagaría por que uno me despertara cariñosamente los días impares y el otro los pares. Gracias a Mario Flores a pesar de que un día me aplicó la de arrancar el auto cuando estaba apunto de subirme. Gracias a Ruy Guka porque le preparó el desayuno a mi mega carnal El Morris. Gracias a Paulina Segunda, pero sobretodo a Paulina Primera. Gracias a los y las que le dieron mis cuentos a leer a sus mamás y tías. Gracias a Cruzalta por haber mandado al joven Villaluz al hospital. Gracias a mi hermano Miguel España, el autor real de la mitad de chistes y reflexiones que aquí han ido apareciendo. Gracias a mi otro hermano: Rafael Cruz, el autor real de la otra mitad de chistes y reflexiones que aquí han ido apareciendo y cuya madre cierta vez me recibió en su hogar así: “ya llegó mi escritor favorito” (no sé cómo le hice para no llorar en el acto). Súper mega gracias a las prostis que ofertan sus cariñitos en la barra de comentarios, ellas reivindican el oficio del autor electrónico. Gracias a la gente en Reactor y a los del difunto periódico El Centro. Gracias a Marquito Dávila, capitán y defensa central. Gracias al lector sin rostro que memorizó alguna recomendación literaria que hice y tiene la intención de leerla un día (Complot Mongol o Estas Ruinas que ves ¿alguien?) Gracias a Wong por todos los libros que me va a regalar en el futuro. Gracias a Chidoguan por enseñarnos a hacer humor en este siglo tan joven. Gracias a Sirako por bailar tan bonito. Gracias a Alonso Ruvalcaba que sabrá dios por qué me sigue invitando a sus fiestas. Gracias a las mujeres que me encuentro en el camino y cuya belleza me sigue aterrando. Gracias a Blogger por hacer del siglo 21 más llevadero. Gracias al drogadicto que leyó mi blog en la Rep. Checa con el corazón roto. Gracias a los tristes que se rieron aunque sea poquito con alguna de mis honestas y bobas ocurrencias. Gracias a los que me exigen calidad. Un beso en la frente a los que realmente creyeron que soy dentista o que quemé una entrada para ver a Radiohead en México. Gracias a los que en su momento añadieron un link a esta página que hoy cumple cuatro años. Cuatro años se dice fácil. Sigo esperando la revolución de los mimos. Sigo creyendo que algo bueno debe nacer de la sobriedad. O de la negación de su contraparte, ya de perdida.

Si se me olvidó enumerar a alguien le suplico que se asuma fundamental protagonista y que si un día me reconoce en la calle me obsequie una pluma o veinte pesos. Feliz cumpleaños, no-estoy. Se reciben regalos en el domicilio electrónico que ya todos conocen.

Monday, March 29, 2010

Thursday, March 25, 2010

1. Osea, a ver... el chiste es que era Día Del Cono pero le puse la tilde y todo el significado cambió, ¿me explico?

Cono...warawara...coño.

Y la vaquita con la lengua de fuera en vez de lamer su mantecado lame una vagina.

¿ya? ¿Capichi?

Tuesday, March 23, 2010

1. ¿Ya fueron por el suyo?



2. Ash, pa los que no le entendieron, lo que pasa es que ayer fue:

Saturday, March 20, 2010

Thursday, March 18, 2010

1.



Supongo que es normal pero yo evito leer las liricas de ciertas canciones en inglés y en cambio hacer mis propias versiones. En mi mente las canciones siempre dicen cosas mejores a las que realmente comentan, o sino mejores: mas adecuadas a lo que tal o cual rola me provoca idear. Es normal intervenir la belleza. Lo mismito sucede cuando uno ve a una chica hermosa en la banqueta. De inmediato la imagina intervenida por nuestra baba, manos o verga. La verdad es que ni la chica ni la canción requieren que uno meta su cucharota. La belleza es y ya. Sobrevalorada e inútil.

Tuve a mala fortuna comprar y ver la película Nine pirata. Nine es una película basada en un musical basado en la mejor película jamás filmada: Ocho y medio de Federico Fellini. Nunca me he sentido tan comprendido por algo o alguien como me pasa con esa peli. Es melancólica, delirante, onírica, compleja y coregráficamente bella. La versión hollywood-Broadway es un pedazo de caca. No entiendo la necedad gringa de subrayar la poca comprensión que le tienen a la creación, lo que otros llaman arte. No sé si sean ignorantes o envidiosos. Preveo los escombros de su imperio.

No sé cuál es mi punto. Estoy de malas y en Santa Fé. No se vale ser mejicanos con mentalidad gringa. No se vale aprovecharse de lo sublime para propagar la mediocridad. Deberíamos dejar de tropicalizar contenidos.

Siempre hay que tener en mente lo que Jarmush dice sobre la originalidad.

Monday, March 15, 2010

1. La camiseta con que Italia juega siempre ha sido hermosa.

Este world cup el modelo italiano de local es feo en serio, por no mencionar que el detalle de que la tela sugiera los músculos me resulta de pena ajena:



Imaginen cómo será el short:

1.

Thursday, March 11, 2010

1.



1.



No recuerdo cómo llegó a mis manos esta foto pero es muy linda.

Monday, March 08, 2010

1. No quiero dejar pasar este Día Internacional de la Mujer sin conmemorar a un par de chicas que históricamente merecen todos los aplausos:







2. No olvidemos que la mayor aspiración de una mujer es ser bien verga un día.

Wednesday, March 03, 2010

1.








a veces me siento como un envase que sostuvo chupe en gloriosos ayeres.

Hoy, trágicamente vacío, trataré de ser –además– honesto.

No quiero trabajar en un edificio en Santa Fé. Tampoco quiero que mi hermana mayor sea feliz. No quiero que Woody Allen muera y deseo ser el único mexicano que vio la nueva de Werner Herzog. No quiero que me de cirrosis o cáncer o sida o que mueran mis amigos. No quiero reconocer otra canción de los Beatles a bordo de un microbús ni quiero que le sigan vendiendo Borges a menores de sesenta años. Me desilusiona mucho ver lo que la gente lee. Lo único peor que observar a una mujer guapa leyendo Crepúsculo es observar a una mujer guapa empezando a leer Crepúsculo. Las primeras páginas del siglo 21 son una cochinada pero ya mero es el mundial y vestiremos de negro. Tampoco quiero que mi hermana menor sea feliz. No quiero que mi computadora se averíe. Ha estado fallando. Ojalá el rock en español dejara de ser tan incongruente. Ojalá las letras mexicanas se agarraran los huevitos otra vez. No quiero entenderle del todo al twitter. No quiero que mi teléfono me corrija cada vez que escribo “te quiero”. No quiero que Cruz Azul vuelva a perder una final. En serio no quiero que Cruz Azul pierda otra final. Tampoco quiero trabajar en un edificio en Las Lomas. Quiero que Cinemex mejore la calidad de su papel higiénico o que, en su defecto, el dueño de Cinemex un día se limpie la cola con el papel que ofrece en sus sucursales. Quiero que Don Edmundo Valadez siga vivo ¿Es mucho pedir, verdad? No sé si prefiero que los albañiles le dejen de gritar piropos a las rubias que van pasando o si deseo que las rubias por fin le hagan caso a los albañiles. Quiero que las crudas me dejen de tener tan ciscado. Al mismo tiempo quiero azarosamente adueñarme de “El Vodka De Arena”. Quiero tener de nuevo doce años o de una buena vez saltarme hasta los cuarenta y tres. No quiero trabajar en un edificio en Polanco o en La Condesa. No quiero que a fin de año me dupliquen el fondo del ahorro, no quiero esperar ansioso mi aguinaldo y un nuevo Diluvio Universal (todo se vale menos envejecer). No quiero tener que pasar una enmicada foto mía por un visor inteligente cada mañana y cada tardenoche a lo largo de toda mi vida con cabello (o con óvulos fértiles, depende sea el caso). No quiero que la ciudad deje de estar dulcemente decorada por los pósters de la mujer gatito que vende el perfume llamado Ricci Ricci. Quiero descubrir una rocola con Tren sin Pasajeros y Borracho sin cantina. Quiero ser astronauta y viajar hacia La Luna con el mismo libro pero en cinco idiomas diferentes. Realmente quiero que tarde o temprano me salga barba. Eso no va a pasar. Quiero algún día estar a la altura de la Moby Dick de Melville por lo menos en un capítulo, el que sea (ó LVIII Brit).



La otra opción es que todos nos volvamos una puta bien pagada (si no es que ya lo eres):