Wednesday, July 26, 2006

1. Gracias a todos los que participaron en el concursillo de minificciones, la verdad el ganador iba a ser Mario Flores nomás porque me cae re bien pero Malakatonche, por su entusiasmo y gran uso del lenguaje es el gran ganador. A la brevedad recibirá su trofeo virtual.

Tuesday, July 25, 2006

ALGUNAS PERSONAS BUENAS

2. El Queso, una de las personas más iluminadas con quien me ha tocado vivir el lento trascurrir del tiempo, desarrolló una extraña capacidad: la de transformar dibujos de penes en personajes de La Guerra de Las Galaxias. Anexo un ejemplo:




Este post es para ti, Cheese Man, aún busco tu mirada cómplice cuando alguien dice frases como: cd virgen, mollete gratinado o el chicle de bola.

Thursday, July 20, 2006

1. No estoy borracho, su bitácora del porvenir, se pone interactiva. Convoco al primer concurso mensual de minificción, aquellos que quieran participar observen esta imagen con atención por unos segundos:



¿Qué prosigue?

Imaginen que esta imagen forma parte de una historia y en un comment de esta nota escriban un cuento muy muy breve, una minificción. Imaginen a los personajes y lo que están haciendo ahí, quienes son y por qué.

Todo mundo está invitado, el ganador recibirá un trofeo virtual, además de una creadora satisfacción individual.

¡Ehhhhh...!

Monday, July 17, 2006

1. Escribo desde el café internet más extraño hasta ahora, imagínense, el teclado tiene voluntad propia.

Monday, July 10, 2006

1. Si yo estuviera en la isla de Lost, mis flashbacks estarían aburridísimos: por ejemplo, se vería la vez que me salió un granito adentro de la oreja y cuando me lo exprimí era pura agua. O la vez que me deshice de unas espinillas en el espejo del baño en un Toks. O aquella noche lúgubre en Juchitán en que presioné la erupción con mis dos dedos y se escuchó un -croc- antológico y la grasa blancuzca se proyectó como pasa sólo con uno entre mil.

Thursday, July 06, 2006

1. Otra vez perdí el oído derecho y no escucho la mitad de todo. No escuché los berridos del niño en el vagón porque su hermano le dio un zape. Tampoco escuché al chato que propone le demos dinero porque optó por no sacarnos la cartera y mejor herirse la espalda sobre una botella de coca cola hecha pedazos. Uh, no escuché la hora de los Beatles dando paso a la de Luis Miguel, ni las advertencias de -próxima estación- mal sincronizadas. Me perdí el grito de la srita. diciéndome -aguas, joven- y luego, ahora sí con total detalle, vi sangre desparramada en los rieles y un montón de viajeros imaginando las caras de sus jefes, iracundos por la irreversible demora.