Wednesday, August 16, 2006

1. En alguno de los momentos más -sube y baja- de mi vida, mis puntos de referencia en la ciudad eran los hoteles de paso. Que por cierto siempre me han causado una fascinación de campeonato. Dicen que hay uno en La Roma donde las piezas tienen fotos enmarcadas de Humprey Bogart, dicen que hay unos donde los vidrios esconden una cámara cándida.
Dicho sea de paso, en Tlalpan, el Hotel Casa Silencio me intriga.
Como sea, la historia más hermosa que se me ocurre compartir sobre moteles es la de aquella tarde cerca de Navidad en que la mitad de los focos de un anuncio de...

Hotel
Garage

...estaban fundidos y uno podía leer:

Ho
Gar

En aquel entonces no se usaba que uno trajera camarita y licuadora en el celular, así que no hay registro de lo que les cuento. Lo bonito es que no cuesta trabajo imaginarlo.

10 comments:

Abominable Mario Flores said...

¡Más de una dirá "ternurita"!

Sofía said...

¡TENURITA!

Yo pensaba que el Hotel Garage era una cadena. Así de óorale esos han de ser bien millonarios. Particularmente recuerdo uno en La Villa, bien cerquita de mi primaria, enfrente de unos baños.

Tú tienes un problema conmigo, o escribes más o leo otra vez todo el blog. Escribe más.

Noelle said...

yo simplemente digo ... merol!!! ;) ta chido ....

Anonymous said...

no sabes de que apuros me ha sacado mi licuadora en el celular.

ya nunca me pasará que vea un platano y un vaso de leche y me tenga que quedar cruzado de brazos por no poder hacerme un licuado.

y no se que me pasa que cuando leo tu blog, me quiero hacer el chistosito y escribo uno de estos comentarios seudosimpáticos.

vallejo

Plaqueta said...

No manchesss. Tu post me arrancó un legítimo "noooo mames", expresado en voz alta en la oficina. Ahora todos aquí saben que alguna vez hubo un hotel con los focos fundidos etcétera.

Love doctor said...

¡Ternuritaaaa! Cuando llegué a la ciudad, yo también pensaba que esos hoteles eran de marca.

Malakatonche said...

Yo, por el contrario, pensaba que eran los hoteles de las motocicletas.

(Aqui va el bombo y platillo de chiste malo)

Toing.

A mi lo que me causa fascinación son las suertes de enredaderas que colocan en la víspera de la natividad, es como el comodín del mal gusto que une a lo políticamente ocrrecto con los lugares comunes que nadie puede evitar, excepto si se está en Prusia en algún bunker nazisexual olvidado.

La cámara en el celular es el fin de los momentos únicos e irrepetibles, todo quedará documentado a tu paso y eventualmente, tus gratos recuerdos se volverán los lugares comunes de otros.

Sob.

Mastodoooonte, mastodooonte, mastodontemastodontemastodonte...

gabriel said...

En efecto, soy una ternurita, detrás de mis chistes sobre el mentruo hay un dulce pollito miedoso por abandonar el cascarón.

Lo de que los Hoteles Garage eran una cadena me pasó pero con las gasolineras. Aún imagino al gran patriarca Julio Pemex desayunando codorniz con su estirpe.

gabriel said...

mis chistes sobre menstruo, digo.

Godzilla said...

Godzilla was here.

Gané!!!