Tuesday, June 20, 2006

1. Y AHORA, UN POCO DE HUMOR NEGRO

May 24, 2006
Soñé que estaba dentro de un comercial de Lonol, la pomada esa. Mi rostro era uno de esos que sufren estertores detrás del latex color carne

June 08, 2006
Volví a soñar con el comercial de Lonol. Sólo que esta vez yo no era una de las metáforas visuales de sufrimiento sino la doctora que al final del anuncio sostiene la pomada recomendándola con una sonrisota.

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El sueño de Lonol otra vez. Esta vez yo era el medicamento. Así que fui con mi terapeuta y se lo comenté. Me dijo que lo importante no es el comercial en sí. Dejen me explico: sueño que soy una pomada que sana el dolor de alguien. ¿De quién, gabriel? me cuestionó la doctora Gutiérrez. ¿A quién estás curando?

La noche siguiente me tomé mis tres gotitas y sugestionado soñé sin esfuerzo. Estaba en un cuarto lúgubre. La noche era cientos de puntitos hoscos latiendo al mismo tiempo. Vi a una mujer sentada en una silla sin recargar la espalda para evitar que el contacto le rozara las heridas y moretones, ardiéndolas. La mujer, prieta, de una sola ceja y con el vestido hecho jirones, se aplicaba delicadamente grandes cantidades de crema curativa Lonol en los muslos, en golpazos rodeados por quemaduras de cigarros y generaciones sobre generaciones de cicatrices. De pronto, atrás, en un cuarto anexo, resaltaba una fresita enardecida, un punto rojo aproximándose a pasos lentos. Acaso se adivinaba la silueta de un hombre precario entre humo y grillos en el patio. Desperté y eran como las 4 de la madrugada. Decidí al mismo instante, por respeto a aquella joven maltratada, no volver a publicar lo que, aún a manera de rescoldos y tapices, me asalta cuando me quedo dormido en el microbús o el metro.

3 comments:

yomerengues said...

¡¡¡móchate con las gotittas!!!

¬¬ said...

Marry me

¬¬ said...

Marry me